ma sha allah !

Ya que me criticais, al menos os voy a dar razones

 

 

Assalamu alykum ua rahmatu allahi ua barakatuhu

Quran, Arabic and English

 

El aluvión de comentarios recibidos a mi último post junto con el ataque de productividad exacerbada que he sufrido esta mañana y que me “condena” a tocarme los santísimos esta tarde son motivos más que suficientes para que deleite a mis amados lectores con una de mis entradas. El tema, como no podía ser de otra forma en vista del éxito de mi última intervención, será Riad. Y por supuesto sus cosas buenas, porque este es el blog de un tipo que se fija como objetivo disfrutar de la vida, ya sea en París, en Riad o en Pernambuco. A los llorones, les recomiendo que lean otros blogs, o mejor aún, que se vayan a Lourdes, que es un sitio más apropiado para las cuitas y las lamentaciones que este humilde y pretendidamente humorístico blog.

Yo comprendo que haya gente que se agobie en Riad. ¿Cómo no la va a haber? Si hay gente capaz de agobiarse en Río de Janeiro en pleno carnaval, porque claro en Brasil…las desigualdades, las favelas, los niños de la calle... Como va uno a disfrutar de una bacanal de samba y mulatas en esas circunstancias… Pues lo mismo con Riad, salvando las distancias, of course. Evidentemente en Riad hay muchas cosas que apestan, pero, sinceramente, creo que no es para tanto. Puedo dar fe de que en el mundo hay sitios mucho peores. Incluso en España. Así que vale ya de llorar y hacerse los mártires, que hay mucha gente que pagaría por cambiar su situación y sus condiciones de vida por las de un expatriado en Riad…Lo que pasa es que hay mucho blandito, ese es el problema…Claro desde que quitaron la mili, ya se sabe…La gente se va a Riad y sufre mucho, normal, es que  no está mami para traernos el Cola Cao a la camita…A mí que no me jodan…Yo vería lógico que se quejara un paki de los que se pasan 12 horas al día al sol poniendo ladrillos subidos en un andamio de bambú. Esos tienen motivos para la queja. Pero que se queje un chaval que vive como un pachá…Ay, cuando vuelvan a España los llorones y se den la hostia con la dura realidad y tengan que currar como hijos de puta para pagarse un zulo de 30 metros, entonces, y sólo entonces, comprenderán lo bien que se vive en Riad…

Luego están los que  echan pestes de Riad, de Arabia, del Islam, y de los árabes. Pero misteriosamente, llevan media vida viviendo en un sitio que según ellos es un infierno y conviviendo con gente que según ellos son esto y lo otro. Esto sí que me supera. ¿Esquizofrenia? ¿Onanismo mental? ¿Ganas de tocar los cojones? No lo sé, la verdad. Sinceramente, cuando no me gusta algo o alguien, lo evito y punto. Yo soy homofobo, lo reconozco, por eso no vivo en Chueca ni en San Francisco, ni voy a bares con cuarto oscuro. Pero reconocerán mis amados lectores que no estaría en mi sano juicio si fuera por ahí echando pestes de los mariquitas y luego me comprara un ático en la calle Gravina…

En Riad se vive bien, las cosas como son. O al menos, yo vivía bien. Evidentemente, las mujeres viven peor. Y los pakis ya ni te cuento. Pero, al hamdu lillah, yo no soy ni mujer ni paki. ¿Acaso me convierte eso en un criminal? Mis circunstancias no son culpa mía, y desde luego lo que no voy a hacer es amargarme la vida por los marrones ajenos. ¿Soy un egoísta? Seguro. ¿Algún problema? Me río yo de los solidarios de boquilla… Es muy fácil hablar y juzgar al vecino, lo jodido es juzgarse a uno mismo. Yo, al menos, tengo los santos huevos de no juzgar al prójimo y reservarme los juicios para mí mismo. Y no me avergüenzo de reconocer mis miserias. Y sí, soy egoísta, si por egoísmo entendemos disfrutar cuando tienes gente a tu servicio. Especialmente si son pakis con pajarita. No puedo evitar tener gustos aristocráticos, je je je…

Ya me relamo imaginando los comentarios… Me van a llamar de todo…Perfecto. Mi abuela decía que “más vale que te llamen cabrón que pobre hombre”. Pues eso. Más vale ser el cabrón al que le cambian los carbones de la shisha que ser el pobre hombre que los tiene que cambiar… Y quien sostiene lo contrario lo hace  porque no sabe ni donde tiene la mano derecha y sobre todo, porque nunca ha estado ni en la posición del cabrón ni en la del pobre hombre. “Oprime o serás oprimido”, dice el refrán beduino. Y así es la vida. Unos ganan y otros pierden. No es por nada, pero a mí me gusta estar entre los que ganan. Y si eso me convierte en una mala persona, me parece perfecto, me declaro culpable y cargo con mi culpa, pero que me quiten lo bailao…

Después de dar rienda suelta a mi mala baba en respuesta a los comentarios con que me han regalado mis lectores últimamente, voy a proceder a continuación a exponer los motivos por los que me gusta Riad. Como diría Cisneros, “estas son mis razones”:

1)      Porque en Riad ganaba más pasta. Sí, que pasa, soy un materialista. ¿Y?

2)      Porque en Riad todo era más barato.

3)      Porque me ponen las tías con abaya y velo. Vale, además de materialista soy un enfermo…

4)      Porque me gustaba ir los Viernes a comer pollo tika masala al Makani y luego tomar el café en el Starbucks del Faysalia. Qué pasa, soy un hombre de costumbres…

5)      Porque Riad es de los pocos lugares del mundo donde puedes tirarle los trastos a una cuarentona sin que nadie se escandalice.

6)      Porque el sadiqi no da resaca (aunque si dolores musculares y calambres en las piernas)

7)      Porque el vino casero es más efectivo que el special k, y eso, amigos, vale mucho para los que somos estreñidos…

8)      Porque la mandanga es barata y de buena calidad.

9)      Porque las libanesas están muy buenas.

10)   Porque me gustan el humus, el falafel y los shawarmas.

11)   Porque me gustan los coches americanos de gran cilindrada.

12)   Porque me gusta vivir en una ciudad que me garantizaba un recuerdo de por vida cada vez que salía a la calle.

13)   Porque no estoy hecho para la vida fácil y monótona a la que nos condena la civilización occidental.

14)   Porque yo siempre he sido muy de Abdallah…

15)   Porque en Arabia se vende el Mein Kampf en árabe la sección de best sellers. Y eso a un coleccionista de libros raros como yo ya le justifica el viaje.

Os he dado quince razones, pero podría estar tres días. ¿Qué soy un chalao? Pues bueno. ¿Qué soy un capullo? Pues bueno también. Despejadas las dudas, espero que quien me quiera seguir leyendo lo haga y disfrute haciéndolo. Y a quien le parezca que digo sandeces, que no me lea, y santas pascuas. Hala señores, a su servicio. Pónganme a los pies de sus señoras…

 

Ma’a salama.

Comentarios

Solo decir que por tu culpa no he currado nada en todo puñetero día, ya habia leido cosas tuyas hace un año o mas (buscando que coño significaba habibi) y te he redescubierto gracias al meneame (efecto meneame) y aun me estoy partiendo la caja. Lastima que los periodicos no contraten a gente como tu, tendrian la salvacion asegurada.

Plas, plas, plas Y el que se pique que se rasque. Como antiguo Icex y actual yonki de Africa, leyendo muchas de tus opiniones, reconozco en ti un alma gemela. Un abrazo primo y que vaya todo bien.

... salvo por lo del gusto bibliofílico creo que nos llama lo mismo... tú por haberlo vivido in situ... yo porque voy a vivirlo. Si, ya sé lo q me dijiste en el emilio pero... q carajo... aún así me voy!

ni falafel ni hummus ni hostias: ¡¡¡callos a la marileña!!!

como sigas así veo que el mismisimo Abdallah te pone de secretario de turismo para que lo fomentes en el país.

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