El enemigo de mi enemigo es mi amigo...
Assalamu alykum ua rahmatu allahi ua barakatuhu
Uno de los souvenires que me traje de Arabia Saudí fue un ejemplar del Mein Kampf…sí, sí, el libro que escribió Hitler en el talego después del ridículo de Munich… allá por el año 23…ya saben, lo de la cervecería…Antes de que me despellejen y me llamen fascista, racista o antisemita, aclararé que no compré el libro para deleitarme con la prosa florida del amigo Adolf, sino por coleccionismo…es que soy bibliófilo, lo que no quiere decir que f**** con libros, sino que colecciono libros…a ser posible libros raros. Mi ejemplar del Mein Kampf está en árabe…kafahy, se titula en árabe…Creo que ese pequeño detalle lo convierte en una curiosidad digna de entrar en mi selecta biblioteca.
Resulta que en Saudia es un superventas. Lo tienen en la mayor parte de las grandes librerías, pero no en un anaquel olvidado en la sección de rarezas sino junto a la puerta, bien a la vista, entre el último Harry Potter y el último de Ken Follet (yo prefiero hacer un juego de palabras zafio y llamarle Ket Efollen; es que odio sus truños de libros y aparte me cae muy mal… ¿alguien se ha fijado en la cara de hobbit después de fumar yerba de la comarca que se gasta el figura?). En fin, después de que mucha gente me comentara que el libro allí se encontraba fácilmente, me picó el gusanillo y lo compré.
Yo no miento: a ver quien tiene arrestos para negarme que este tipo es un Hobbit fumao…
Ya en Madrid, un conocido vio el libro por casa y se quedó sorprendidísimo, ¿Cómo era posible que un libro escrito por el plusmarquista mundial de racismo pudiera triunfar en un país de moros? Muy fácil. Porque el enemigo de mi enemigo es mi amigo…
El enemigo de mi enemigo es mi amigo…Esto, aparte del estribillo de una canción de Asian Dub Foundation, es una verdad como un templo: los periquitos disfrutan cuando gana el Madrid, sólo porque saben que eso jode al Barça; Bush padre se llevaba a partir un piñón con Bin Laden porque así les hacía la faena a los rusos; y los árabes dan palmas con las orejas cuando les pasa una desgracia a los judíos… Nada nuevo bajo el Sol. Siempre ha sido así y no hay de lo que escandalizarse. La realpolitik tiene estas cosas…
Los Bush y Bin Laden: El enemigo de mi enemigo es mi amigo…hasta que también se convierte en mi enemigo.
Para muchos árabes, cuyo principal enemigo, por el momento, son lo judíos, Hitler es un ídolo. Por las calles de Riad se ven coches con pegatinas de las SS y del número 88 (ya saben Heil Hitler en clave, porque
Este conocido del que he hablado se sorprendía de que los árabes alabasen a Hitler. Hombre, a mi me parece más sorprendente el hecho de que Hitler tuviera colegueo con los árabes… ¿Cómo? ¿Qué a Hitler le caían bien los “moros”? Hombre, dudo que fueran santo de su devoción, pero El enemigo de mi enemigo es mi amigo…Y Hitler, rodeado de enemigos, necesitaba a cualquiera que le echase una mano, aunque fuera un “moro”… muchos árabes y musulmanes le iban a apoyar en cualquier medida contra los judíos; y muchos árabes y musulmanes vivían en territorio enemigo y se convertían en los perfectos quintacolumnistas: Oriente Medio se repartía en aquel entonces entre protectorados franceses y británicos;
¿Los SS rezando a Allah? Más de uno no se lo creerá… A ver si va a ser cierto lo de que les daban “anfetas” y LSD para estimular su valor…
Los chechenos y otros pueblos caucásicos no rusos aprovecharon la invasión alemana para rebelarse contra los soviéticos, que al fin y al cabo para ellos no eran más que invasores. ¿A quien le extraña? El enemigo de mi enemigo es mi amigo… La verdad es que lo pagaron caro: el pueblo checheno fue deportado a Kazajstán tras la guerra…todos…no unos cuantos…en plan cautiverio bíblico…
El gran muftí de Jerusalén, Muhamad Amin al Hussayni, tío de Yaser Arafat y que era por aquel entonces el líder de la oposición palestina al sionismo, dirigió un par de revueltas en el 29 y el 36, con sus progroms correspondientes, y durante la guerra se refugió en Alemania desde donde colaboró con el Reich en labores de propaganda y en la organización de divisiones de voluntarios musulmanes, como la famosa 13te Waffen-Gebirgs-Division der SS Handschar (13ª división de Montaña SS Handschar).
El gran muftí de Jerusalén, Muhamad Amin al Hussayni, tío de Yaser Arafat. No se engañen por el gorro: no era cocinero.
La división SS Handschar estaba formada por musulmanes croatas y bosnios y fue creada para combatir a los partisanos comunistas de Tito. Hay que tener en cuenta que entre 1941 y 1945, amén de la 2ª guerra mundial, se estaba despachando una guerra civil en Yugoslavia. Por un lado, los Ustazas croatas, fascistas como el que más y bastante animalicos (en Kaput, Curzio Malaparte cuenta historias de ellos que son para mear y no echar gota …). Por otro lado, los serbios más o menos comunistas de Josip Broz, alias Tito, que por cierto era croata…Y finalmente, los musulmanes, que se arrimaron al farol que más alumbraba y organizaron la división Handschar.
Integrantes de
Al parecer Handschar significa cimitarra en serbo croata. Y ese era el emblema de
Emblemas de la 13ª división de Montaña SS Handschar.
Hubo otras divisiones de voluntarios extranjeros en el ejército del Reich. Algunas, por motivaciones ideológicas; otras porque El enemigo de mi enemigo es mi amigo… Por ejemplo, la 21ª Waffen División de Montaña SS Skanderbeg, formada por voluntarios albaneses, también musulmanes. O nuestra División 250. Einheit spanischer Freiwilliger, más conocida como División Azul; o mejor todavía, la división Carlomagno, que formaban voluntarios franceses. ¿Qué hay de raro? El enemigo de mi enemigo es mi amigo…Y el enemigo de los franceses que se alistaron en
Después de toda esta parrafada, supongo que ya nadie se sorprenderá cuando venga a mi casa y vea un ejemplar del Mein Kampf en árabe. Y no porque los árabes sean nacionalsocialistas, sino porque El enemigo de mi enemigo es mi amigo…hasta que también se convierte en mi enemigo.
Ma’a salama.

